
El paso de la Sagrada Cena de Cáceres, obra de Dubé de Luque contiene un misterio y un simbolismo que solo puede ser observado, en sus rasgos más evidentes si el espectador se detiene pausadamente a conocer estos detalles. Quizás Judas, por ser el apóstol traidor, es uno de los que muestran sus rasgos de una manera más evidente. La bolsa de cuero con treinta ciclos de plata es un elemento clave para reconocerlo. De igual modo, aunque siendo un poco más perspicaces podemos apreciar como su rostro se halla distante, mirando hacia otra parte que no es el centro de la cena y el cordero de Dios. Sus ojos muestran inquietud, inseguridad y quizás arrepentimiento. Su posición y expresión corporal son signos claros de la tensión acumulada en ese momento. No obstante, será quien entregue al hijo de Dios.
La Biblia habla de la muerte de Judas en los evangelios de San Marcos y San Mateo. Judas devuelve las monedas a los sacerdotes y se ahorca de un árbol. Sin embargo, es menos conocido el capítulo 1 (versículos 15 al 26) del libro de los Hechos de los Apóstoles en el cual los apóstoles hablan también de Judas tras la muerte y resurrección de Cristo:
15 En aquellos días se levantó Pedro en medio de los hermanos, que reunidos eran como ciento veinte personas, y dijo: 16 "Hermanos, era necesario que se cumpliesen las Escrituras, en las cuales el Espíritu Santo habló de antemano por boca de David acerca de Judas, que fue guía de los que prendieron a Jesús; 17 porque era contado con nosotros y tuvo parte en este ministerio." 18 (Este, pues, adquirió un campo con el pago de su iniquidad, y cayendo de cabeza, se reventó por en medio, y todas sus entrañas se derramaron. 19 Y esto llegó a ser conocido por todos los habitantes de Jerusalén, de tal manera que aquel campo fue llamado en su lengua Acéldama, que quiere decir Campo de Sangre.) 20 "Porque está escrito en el libro de los Salmos:
Sea hecha desierta su morada,
y no haya quien habite en ella.
Y otro ocupe su cargo.
21 Por tanto, de estos hombres que han estado junto con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros, 22 comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que fue tomado de nosotros y recibido arriba, es preciso que uno sea con nosotros testigo de su resurrección."
23 Propusieron a dos: a José que era llamado Barsabás, el cual tenía por sobrenombre, Justo; y a Matías. 24 Entonces orando dijeron: "Tú, Señor, que conoces el corazón de todos, muestra de estos dos cuál has escogido 25 para tomar el lugar de este ministerio y apostolado del cual Judas se extravió para irse a su propio lugar."
26 Echaron suertes sobre ellos, y la suerte cayó sobre Matías, quien fue contado con los once apóstoles.
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