En el año 1750, fue fundada la Real, Ilustre, Antigua y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Nuestra Señora del Rosario y Archicofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de las Aguas, Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor y María Santísima de Guadalupe (nombre actual) en la ermita de la Candelaria de Triana, siendo Cardenal Arzobispo de Sevilla Luis Jaime de Borbón.
Esta Cofradía, realizó su primera Estación de Penitencia el Miércoles Santo de la Semana Santa de 1751, con los pasos prestados por la Hermandad de las Tres Caídas por no tener construidos todavía los propios. En su desfile, los cofrades, ataviados con túnicas negras, visitaron la Iglesia de Santa Ana y otros templos y ermitas del afamado barrio hispalense. En su procesión llevaban dos pasos. En el primero, iba el Señor crucificado, con el título de Las Aguas, imagen de papelón del siglo XVII que procedía del Hospital de Sangre de los Remedios y un Ángel que recoge en un cáliz la sangre y el agua que salió del Sacratísimo costado del Redentor, pendiente del Árbol Santo de la Cruz, de resulta de la lanzada de Longinos. En el otro, la Santísima Virgen del Mayor Dolor, sola bajo palio en la forma de costumbre. La Señora tenía un manto de terciopelo negro con una regular bordadura de oro por delante, (el cual había sido costeado por un devoto).
La advocación del Santísimo Cristo de las Aguas tal vez provenga de haber sido sacado en procesión en rogativas el año 1750, por la calamidad producida a consecuencia de las muchas lluvias, aunque también existe la versión de que el nombre de Cristo de las Aguas se deba al milagro que dicen acaeció en la sala del antiguo Hospital de sangre de Los Remedios donde se encontraba la imagen del Crucificado. Mientras fuera, las aguas inundaban Triana asolando casas y huertas, los beneficiarios del asilo invocaron al Santo Cristo, deteniéndose las aguas que penetraban el edificio, a la vez que subía el nivel en el exterior. Años después, esta Hermandad comenzó a salir en la tarde del Jueves Santo hasta 1778, cuando realizó su última Estación de Penitencia.
La Cofradía, no pudiendo sobrevivir por sí misma, se unió a la Hermandad de Luz de Nuestra Señora de la Candelaria, titular primitiva con cuya advocación se encontraba erigida la ermita y donde posteriormente sería levantado el actual templo de San Jacinto.
En el año 1891 la hermandad resurgiría gracias a un grupo de cofrades: Ramón Gil Trujillo, José Melero, Miguel Esparragóla. Era en casa de Ramón Gil donde se reunían para el rezo del Santo Rosario, pero como aumentó el número de personas decidieron sustituir el reducido lugar, pasando a hacerlo en la Capilla de la Resolana, de Nuestra Señora del Rosario y Santa Cruz del Rodeo. Allí se estudió fundar una Hermandad con el título del Santo Sepulcro y María Santísima de las Angustias, pensando servirse de una antigua imagen yaciente que existía en la Magdalena.
Sin embargo la Autoridad Eclesiástica, a instancias del Ayuntamiento de la ciudad, denegó la aprobación de dichas Reglas, al considerar que ya existía otra Hermandad en Sevilla que representaba el mismo pasaje evangélico: la Hermandad del Santo Entierro de Cristo, que era la única representante de tal pasaje para la ciudad.
Entonces, decidieron reorganizar la Hermandad de las Aguas, cuyas reglas de reorganización aprobó el ordinario, el día 20 de Agosto de 1891. En ellas se fijaba la salida en la tarde del Miércoles Santo, así como los colores de la Hermandad: el negro y el morado. El Crucificado Titular se encontraba entonces en la iglesia de Santa Marina, siendo rescatado y llevado a San Jacinto, donde definitivamente se instala la Corporación. La primitiva imagen del Santísimo Cristo la mantuvieron hasta el año 1930, en que pasó al Convento Dominico de Almagro (Ciudad Real).
Consiguió verificar su estación en la tarde del Domingo de Ramos del año 1892, con la novedad de la modificación de las túnicas de los nazarenos, pues las llevó blancas, con antifaz negro y cíngulo amarillo. Este atuendo fue cambiado al año siguiente por un acuerdo de Cabildo General celebrado el día 26 de Febrero de 1893. Gracias a los esfuerzos de sus nuevos hermanos practicó su salida llevándolo todo prestado, exceptuando las imágenes Titulares.
Desde entonces la hermandad procesionó en Domingo de Ramos, sacando un único paso de gran valor artístico, cuya peana era completamente dorada. El orden, la seriedad y la compostura que profesaba la corporación en la estación de penitencia, le valió el ser conocida como el Silencio de Triana, considerada como una de las más devotas de este singular barrio sevillano. En el año 1902, una centuria de soldados romanos acompaña al misterio.
Comenzó a partir de aquí la época dorada de la Hermandad. A pesar de tener muy pocos hermanos se consiguió distinguir la Cofradía como una de las más ricas y florecientes de Triana, teniéndolo todo de su propiedad.
En el año 1905 al pasar el puente de Isabel II (puente de Triana) para dirigirse a la Catedral en Estación de Penitencia, se partió uno de los candelabros que había en el paso y no pudiéndose arreglar en ese momento, la Corporación prosiguió su Estación de Penitencia con el candelabro sobre el paso. Por este motivo se celebró Cabildo entre los hermanos, quedando acordado construir para el siguiente año un nuevo paso, porque todas las andas estaban en muy mal estado, pero al no disponer la hermandad de los recursos necesarios para afrontar esta inversión, repararon el paso de la mejor forma posible para que pudiera resistir unos cuantos años.
De esta forma siguió hasta el año 1907 en el que reunidos varios de sus hermanos, decidieron modificar el Misterio, con el fin de incorporar al efecto otra nueva imagen... se realizó una escultura de Santa María Magdalena, de gran mérito, que desde entonces iría en el paso abrazada al Santo Madero.
En el año 1908, al venir los frailes Dominicos a su residencia de San Jacinto, la hermandad se planteó hacer una capilla para sus veneradas imágenes, Esta obra que se realizó con gran lentitud a causa de los escasos recursos económicos constaba de un hermoso altar pintado de blanco con filetes dorados, en cuyo centro aparece el Misterio en la misma forma que procesionaba en Semana Santa; a su lado derecho se encontraba la imagen de San Rafael y al izquierdo la de San José, cuya escultura poseía gran valor.
La procesión, según se ha indicado, llevaba un solo paso cuya peana era de estilo moderno, toda calada y dorada, sobre ella, en un figurado monte, va la Sagrada Imagen de Jesús Crucificado; a sus pies, se ven las imágenes de la Santísima Virgen y San Juan y delante el Ángel con el cáliz.
El domingo 6 de Abril de 1930, en la parroquia de Santa Ana, se bendijo la nueva imagen del Santísimo Cristo de las Aguas, esculpida por el imaginero D. Antonio Illanes Rodríguez, actuando como padrino el Infante D. Carlos de Borbón, quien una vez bendecida la imagen colocó sobre la cabeza del Crucificado el juego de potencias. Seguidamente, organizó la hermandad una procesión para trasladar a San Jacinto al Santísimo Cristo, a hombros de los cofrades. En Cabildo de Salida acordaron por unanimidad, hacer la estación penitencial en la tarde del Lunes Santo, sin joyas y sin banda de música.
El 29 de octubre de 1942, un incendio en el altar de San Jacinto, hizo desaparecer carbonizadas las imágenes titulares, perdiéndose también los enseres de procesión y ajuar de las imágenes que se guardaban tras el retablo. En 1944 la imagen de la Virgen del Mayor Dolor, atribuida a Montes de Oca, se encarga al ceramista José Romero Murillo y la talla Antonio Eslava Rubio.
Finalizaba así para esta hermandad su vida en Triana. Paradojas de la vida, el fuego evaporaban las Aguas de Triana. Se acordó trasladarse al Templo de Santiago el Mayor, residiendo allí desde diciembre de ese mismo año. En 1950 se celebraron las fiestas conmemorativas del CC Aniversario fundacional. En el atrio de la iglesia de Santiago se inauguró un azulejo figurando el Crucificado, la Virgen, el Puente de Triana y las principales insignias. Asimismo, se celebró un Vía Crucis, portándose el Santísimo Cristo a hombros. Se clausuraron los actos el día 8 de agosto con una función en la Capilla del Rosario de la calle Dos de Mayo, finalizando con un Tedeum (a ti Dios, himno de acción de Gracias).
Nueva residencia tiene la Hermandad el 7 de diciembre de 1955, por lo que en esta fecha trasladó sus imágenes, en parihuelas, acompañándola representaciones de las hermandades del Lunes Santo, la de San Esteban, el Rocío de santa María la Blanca y las de Gloria y Luz y Rosario de Dos de Mayo, así como también una representación del Consejo Superior de Hermandades y Cofradías. A la entrada en San Bartolomé fue recibida por las representaciones de la Sacramental y de la Alegría y demás asociaciones de la Parroquia. En 1962, D. Juan Abascal, talla el ángel, que a los pies del Crucificado figura con un cáliz en las manos, recogiendo el agua y la sangre que mana del costado.
El día 19 de febrero de 1967, es bendecida la imagen de María Santísima de Guadalupe obra del escultor D. Luís Álvarez Duarte que la modeló un año antes, cuando contaba con 15 años de edad. La Virgen de Guadalupe (abogada del mal del cáncer) salió por primera vez bajo palio el Lunes Santo del año 1969.
El día 4 de abril de 1977 (Lunes Santo), efectuó la Hermandad su última salida de la Iglesia de San Bartolomé, haciendo su entrada en la Capilla del Rosario de la calle Dos de Mayo, al antiguo sitio de las Atarazanas Reales. Por acuerdo de ambos Cabildos Generales celebrados en el mes de enero del antes mencionado año, se acordó el traslado y posterior fusión de ambas Hermandades, quedando las dos Corporaciones en una sola, acuerdo que fue ratificado por la Autoridad Eclesiástica el día 12 de diciembre de 1977.
La Hermandad recibió del Centro de Cultura Hispánica de México una réplica de la Rosa que S.S. Pablo VI, ofrendó a la Virgen Mexicana, siendo ésta regalo a la Virgen de Sevilla por el Presidente de dicho Centro Don Francisco del Río Fado. Así mismo María Santísima de Guadalupe luce en el pecho la Medalla de Oro de la Feria Iberoamericana de Muestras de Sevilla y del Cuerpo Consular de esta ciudad que es Hermano de Honor. Esta Hermandad ostenta el título de Archicofradía por su agregación a la Insigne Basílica de Guadalupe de México, según carta de agregación de fecha 20 de diciembre de 1972, firmada por el XXI Abad Monseñor Don Guillermo Schulemburt Prado.
La Hermandad por ruina en su Capilla tiene que abandonar la misma en el mes de febrero de 1989, refugiándose en la Parroquia del Sagrario, teniendo que trasladarse desde este año al de 1992 al Templo de los Terceros, de la Hermandad de la Sagrada Cena, para poder efectuar la Estación de Penitencia. El sábado 11 de abril de 1992, fue bendecida de nuevo y abierta al culto la Capilla de Nuestra Señora del Rosario haciendo su entrada la Cofradía en la noche del Lunes Santo día 13 del citado mes. EL 13 de junio de 1993, el Santísimo Cristo de Las Aguas preside la celebración de la “Primera Ultreya Europea de Cursillos de Cristiandad” en la plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. En la primera década del nuevo milenio, se ha ido construyendo y dorando el nuevo paso de misterio que posee actualmente la Hermandad. El paso es de estilo barroco realizado en madera de cedro las zonas talladas, que se compone de juego de candelabros, los cuales se distribuyen en cuatro, uno en cada esquina con ocho puntos de luz, dos de tres luces, localizándose cada uno de ellos en el centro de la canastilla, en los costeros y cuatro de dos luces cada uno de ellos, sustentados sobre ménsulas que arrancan de los costeros de la canastilla en el primer y último tercio de los dichos costeros, canastilla tallada con cresterías, juego de respiraderos y maniguetas, todo ello tallado. Toda la obra desarrolla motivos vegetales y frutales, así como querubines y ángeles atlantes en cada uno de los candelabros de las esquinas de la canastilla, terminado en el color natural de la madera de cedro. El paso representa la muerte de Cristo en el Monte Calvario. Al pie del Santo Madero, las imágenes de Nuestra Madre y Señora del Mayor Dolor, María Magdalena, San Juan y un Ángel que arrodillado simboliza recoger en un cáliz, la Sangre y el "Agua" que mana del costado de Cristo.
La banda que acompaña al Cristo de las Aguas es la Banda del Sol.
http://www.hermandaddelasaguas.es/La Muerte de un guerrero del cariñoFue el Lunes Santo 29 de marzo 1999 cuando Falleció D. Juan Carlos Montes Ruiz, costalero del paso del Santísimo Cristo de Las Aguas, en el Arco del Postigo. Bajo la cuarta trabajadera, la de la muerte, donde el peso parece tener su punto más duro. Fue allí, en el Arco del Postigo, lugar de expectación y recogimiento sevillano, bajo el silencio de la Maestranza, donde fue a encontrar la muerte este costalero. Lo hizo llevando al Señor que 2000 años atrás había muerto por nosotros, lo hizo, a escasos metros de terminar un año más la Estación de Penitencia. Segundos después, los cristales de la capilla de la Pura y Limpia, reflejaban como bien relata Abel Infanzón (Antonio Burgos), en lugar de la candelería cansada de la Virgen de Guadalupe, los destellos dolorosos de una ambulancia. Fue a morir este valiente costalero, en el lugar épico de los campos de batalla, pero no murió guerreando, sino que murió por amor a los Sagrados titulares de la Hermandad de las Aguas. Que María Santísima de Guadalupe, acoja a este guerrero del cariño en su regazo.