La Semana Santa Cacereña del año 2009 no será recordada por ser la del año de la Crisis. Probablemente, tampoco será recordada por ser la de las Cofradías de Costaleros. Es muy probable que tampoco se recuerde por ser la del IV Centenario de Nuestro Padre Jesús Nazareno. La Semana Santa de Cáceres 2009 será recordada, sin duda, por ser la mejor Semana Santa de la historia en Cáceres. Esto viene motivado por un conjunto de motivos que justifican tan importante denominación.
Desde el Sábado de Pasión, ya se sentía que la Semana mayor cacereña tendría un sabor especial, unos aires renovados que se confirmaron con la salida a las calles de la Cofradía del Dulce Nombre. Los costaleros, su paso, el Cristo… impresionaron al pueblo de Cáceres desde la primera levantá al cielo. Algo parecido ocurrió con la Cofradía de la Salud. Su salida complicada, el movimiento de la túnica del Señor de la Salud con la Saeta, la extraordinaria Agrupación de Carbajosa de la Sagrada, el incienso cubriendo el paso en una nube, el “cojito” del Alma de Dios… Estas dos Cofradías, sin duda, renovaron en gran medida las formas y las particularidades de nuestra Semana de Pasión.
Pero estas dos Cofradías no fueron ni mucho menos lo único que mejoró en gran medida la Semana que muchos esperamos cada minuto del año. La Cofradía de los Ramos, un año más, marcó estilo y grandeza en cada una de sus tres procesiones. Ninguna Cofradía se planta con tanto señorío, orden y con tanta elegancia sobre el empedrado cacereño. Algunos dicen incluso, que ni siquiera los críos parecen niños de lo serios y concentrados que van. Y es ese el adjetivo que define en gran parte la formación de esta cofradía, la seriedad. Ese adjetivo aparece desde la cruz guía con la nueva manga, pasando por el pendón de difuntos, las numerosas insignias y enseres y por supuesto los pasos. Todo está cuidado al detalle para que no se produzcan cortes, para que las numerosas representaciones y mantillas formen ordenados en su posición, para que los relevos sean en los lugares previstos y de forma ordenada. Este es un trabajo que se realiza semanas antes de los desfiles y días después de los mismos. Todo se estudia al detalle mediante fotos y vídeos junto al hermano mayor, quien es el culpable principal de este orden que ya venía siendo el sello de identidad de esta Cofradía desde hace varios años. Esto, unido a la belleza extraordinaria de cada uno de sus pasos, decorados con mimo por sus camareras y su mayordomo y montados por sus directivos quienes además, organizan la procesión con las indicaciones del Hermano mayor, forman la perfección de lo que se denomina un desfile procesional.
La Cofradía del Amor, es otra que a pesar de haber tenido numerosas dificultades previas a sus salidas en Estación de Penitencia, ha sabido sobreponerse y un año más mostrar la belleza de sus imágenes a los cacereños. No es fácil superar ciertas dificultades con poco tiempo para solucionarlas, sin embargo, si esto se consigue, se demuestra la grandeza de una Cofradía y de quienes la forman.
La Cofradía del Santísimo Cristo de las Batallas, envuelta en una corriente de mejoría continuada sigue clarificando un estilo de Cofradía Servita de Santa María dentro de un desfile muy serio y tradicional cacereño.
El Amparo, sigue recibiendo numerosas saetas, que enriquecen aun más la Semana Santa Cacereña con la sobriedad de su desfile. ¿Qué mejor forma de rezar que caminar con Jesús con la cruz a cuestas al tiempo que gargantas privilegiadas ponen ritmo a los pasos e integran aun más en la oración? Penitencia y oración dentro de un silencio escrupuloso de una Cofradía que, como la de los Ramos, no para de engordar su lista de hermanos. Su desfile también goza de un orden excepcional dentro de lo impresionante de su discurrir silencioso y penitencial.
El Santo Crucifijo de Santa María continúa atrayendo fieles de muchos lugares del mundo que sienten curiosidad-devoción por su leyenda. Otro desfile sobrio y serio que se ciñe a los límites de la Ciudad monumental y antigua de Cáceres.
La Sagrada Cena del Señor y su Madre Santísima Sagrario de Cristo además de ser la más rica en patrimonio, lo es también en realización de actos fuera de la Semana Santa que le permiten ser la Cofradía más viva de la ciudad. El aumento de hermanos y hermanas de carga le ha permitido llevar mucha elegancia en la subida hasta Cánovas. Un año más las bandas han interpretado por completo su repertorio repitiendo solo las marchas que se les indican en los lugares acordados. Esta es una manera muy apropiada de embellecer aun más el desfile.
La austeridad y la tradición se mezclan dentro de la Cofradía de la Santa y Vera Cruz. La gente sale en masa a la calle para conocer los misterios de la Pasión del Señor y de María, y esta Cofradía como siempre los muestra de la mejor manera posible. Esta forma de innovación hacia la tradición y el continuo viaje hacia los valores verdaderos del Señor hacen que el público siga enamorado de la Cofradía de San Mateo.
El Santísimo Cristo del Humilladero, acompañado por el Señor de la Columna de Arce y de su Santa Madre Corredentora en su trono de extraordinaria belleza, recorrió de nuevo las calles de su barrio. Es el orgullo de un barrio unido en una Cofradía que sabe aglutinarlo en sus dos desfiles. Vía crucis de solemnidad junto a belleza y riqueza se funden en esta Cofradía que también ha aportado mucho a esta Semana Santa de 2009 con su dedicación durante todo el año.
La gran decepción de la Cofradía del Nazareno por no poder salir fue superada gracias al último viaje del Camino del Calvario y de la Virgen de la Misericordia hasta el hospital Virgen de la Montaña. Por última vez ha visitado la Señora a los enfermos para darle su misericordia y apoyarles en su recuperación. La pasión viva de la madrugá a los pies del Señor y esa forma única de arrancarle los sentimientos a las almas de sus hermanos dieron otro punto de grandeza a esta Semana Santa que no necesita que sus pasos salgan a la calle para desatar emociones y predicar la fe. Cuatrocientos años y el Señor sigue siendo Rey y Señor de todos los cacereños, quienes lo venerarán este año más si cabe en cada uno de los actos conmemorativos de este aniversario.
Otra que pone todo su empeño en dar espectacularidad a su desfile desde el orden, las numerosas filas y ese Cristo de Gregorio Fernández es la Cofradía de los Estudiantes. Sus hermanos de carga representan sin duda el orgullo máximo de colocar la talla del Señor sobre los hombros y expresan con ello su particular manera de representar la pasión y la fe.
La Cofradía de la Expiración, sigue creciendo cada año, mejorando detalle a detalle y adaptándose también a los análisis previos y posteriores que permiten cuidar al máximo cada paso de sus hermanos para que todo salga perfecto. Este año la Señora de Gracia ha llevado la Banda que se merece. El paso del Cristo de la Expiración ha dejado sus detalles de elegancia, de clase y de casta para sacar sus mejores pasos por Roso de Luna, altozano de la Soledad y la entrada. Se ha elevado al cielo dedicando esfuerzos a quienes lo necesitan. Se ha disfrutado con el paso al hombro y con las buenas marchas. Ha enriquecido el repertorio de las formas de andar con un paso, por si no teníamos suficiente con los costaleros. Ha sido prácticamente el broche de oro a la Semana Santa cacereña ya que ha sido la procesión de los detalles, la de está bien pero si lo mejoramos un poco queda radiante.
Un Santo Entierro acompañado por todas las Cofradías impolutamente uniformadas ha creado un cortejo digno de procesión magna. La cual será representada el año que viene si la lluvia nos deja.
Por tanto, todas las Cofradías han aportado sus mejores esfuerzos contribuyendo a que esta sea la mejor Semana Santa. Innovación y construcción hacia lo novedoso pero también hacia el pasado más grandioso. Ansia por formar desfiles con un orden de regla y una vistosidad que va desde la grandeza y la esperanza hasta la sobriedad y el Vía Crucis. Una Semana Santa mucho más completa que otros años.
Para más INRI, las tres principales bandas de la ciudad les da por liarla y convertirse en magníficas protagonistas con su esfuerzo diario. Trajes nuevos, marchas de auténtico lujo, entrega hacia los pasos que acompañan, adaptación a lo que se necesita de ellas en cada momento… Sin duda un diez para las que han dado otro empujón a esta Semana Santa. Volvió Cáceres 2016, Humilladero recordando con sus repiques a cuarto kilo y Nazareno más aflamencada y vistosa que nunca. Todas con sus peculiaridades que las hacen muy diferentes pero, del mismo modo, todas dentro de sus estilos hacen más amena la carga con sus preciosas interpretaciones de las marchas. Su coordinación con las necesidades particulares de cada Cofradía las hacen destacar y merecerse aplausos de los hermanos de carga (y costaleros) que les agradecemos su entrega sin dudarlo.
Gracias a todas estas bondades la Semana Santa cacereña ha dado un paso grande hacia el estilo que todos deseamos para ella. Representa, en cada uno de sus detalles, a los cofrades cacereños que poco a poco, como si saliera de nuestra gubia, vamos rematando esta preciosa obra de expresión y predicación de nuestra fe. Con sus detalles novedosos y con sus formas tradicionales. Con su alma castellana y su corazón andaluz. Con la mirada de Esperanza y con los pasos de Jesús.