Con la clausura del Curso cofrade 2008/2009 se adelantó la noticia de la creación de la Escuela Diocesana de Formación Cofrade. La idea, como proyecto, no podía ser mejor. Llevamos mucho tiempo afirmando que la mejor manera de acercar a los jóvenes a la iglesia es a través de la Semana Santa y las Hermandades. Esto es debido a que a través de ellas se cambia la vida monótona de la iglesia que muchas veces puede aburrir a los jóvenes. Sin embargo, a través de las cofradías, las misas son de otra manera, con las imágenes presentes las palabras del Evangelio se asimilan de una manera más profunda, las cofradías suponen una manera de ilusionarse con proyectos, ser cofrade implica una presencia habitual por las iglesias, etc. Por tanto, si se fomenta el ser hermano durante todo el año y si se imparten clases sobre lo que significa nuestra manera de llevar la fe, tendremos una sociedad mucho más apegada a la iglesia y a la Semana Santa que hasta ahora. Además, la Diócesis aprovecha este pequeño boom de juventud cofrade que, a pesar de no ser tan numeroso como a muchos nos gustaría, viene cargada de una ilusión nunca vista en nuestra ciudad. ¿Cuántos sueños y proyectos se pasan cada día por nuestras mentes inquietas? Ya les digo yo que infinidad de ellos. Por eso esta escuela puede servir también para canalizar estas ideas y asumirlas de modo colectivo.
Sin embargo, este gran proyecto puede tener algunos problemas, aunque los mismos no son de difícil solución. Me refiero por ejemplo a que choque con el cáncer que desde siempre ha corroído nuestra ciudad. Este no es otro que la pasividad de un pueblo que ni se moviliza ni es propenso a participar en nada. Todo tiene que llegar a casa masticado y allí probarlo desde el sofá mientras se ve la televisión. Desde que los nobles cacereños apoyaran a Juana de Trastámara "la Beltraneja" en lugar de a Isabel La Católica para hacerse con el trono (lo cual les costó el famoso desmoche de sus torres, exceptuando los de los Cáceres-Ovando) y exceptuando el año en el que el Cáceres ascendió a la ACB, la sociedad cacereña siempre ha estado desmovilizada y apática hacia cualquier intento de unir a un pequeño colectivo para llevar adelante un proyecto. Sin embargo, somos los propios jóvenes los que debemos animarnos y animar a nuestros compañeros y amigos a participar de esta iniciativa. También los mayores deberían interpelar a sus hijos para que participen en esta escuela aumentando así su pasión por la Semana Santa y animarse ellos también dejando de lado las habituales excusas laborales (el horario es de 20:30 a 22:00 horas).
Otra dificultad, que puede no ser tal, ya que no conocemos los detalles del proyecto, consiste en que al mismo irán personas con unas diferencias de edad cuando menos reseñables por lo que habrá que esforzarse en impartir contenidos que sirvan a todos pero que a su vez sean entretenidos y atractivos para todas las edades.
Desde el blog por supuesto animamos a todo el mundo a participar de esta iniciativa y a colaborar para que este proyecto se lleve a cabo. A parte de la cristología, mariología y espiritualidad, pensamos que también puede ser interesante alguna clase de historia la imaginería de nuestra ciudad y de los tesoros que esconden nuestras iglesias, desde el retablo de Berruguete de Santiago hasta las últimas obras de los Dubé para Cáceres, guardamos toda una serie de joyas de incalculable valor que muchas veces no son apreciadas o conocidas por los propios cacereños. Pero ahora mismo lo más conveniente es poner en marcha este proyecto e ir puliéndolo año a año.
Sin embargo, este gran proyecto puede tener algunos problemas, aunque los mismos no son de difícil solución. Me refiero por ejemplo a que choque con el cáncer que desde siempre ha corroído nuestra ciudad. Este no es otro que la pasividad de un pueblo que ni se moviliza ni es propenso a participar en nada. Todo tiene que llegar a casa masticado y allí probarlo desde el sofá mientras se ve la televisión. Desde que los nobles cacereños apoyaran a Juana de Trastámara "la Beltraneja" en lugar de a Isabel La Católica para hacerse con el trono (lo cual les costó el famoso desmoche de sus torres, exceptuando los de los Cáceres-Ovando) y exceptuando el año en el que el Cáceres ascendió a la ACB, la sociedad cacereña siempre ha estado desmovilizada y apática hacia cualquier intento de unir a un pequeño colectivo para llevar adelante un proyecto. Sin embargo, somos los propios jóvenes los que debemos animarnos y animar a nuestros compañeros y amigos a participar de esta iniciativa. También los mayores deberían interpelar a sus hijos para que participen en esta escuela aumentando así su pasión por la Semana Santa y animarse ellos también dejando de lado las habituales excusas laborales (el horario es de 20:30 a 22:00 horas).
Otra dificultad, que puede no ser tal, ya que no conocemos los detalles del proyecto, consiste en que al mismo irán personas con unas diferencias de edad cuando menos reseñables por lo que habrá que esforzarse en impartir contenidos que sirvan a todos pero que a su vez sean entretenidos y atractivos para todas las edades.
Desde el blog por supuesto animamos a todo el mundo a participar de esta iniciativa y a colaborar para que este proyecto se lleve a cabo. A parte de la cristología, mariología y espiritualidad, pensamos que también puede ser interesante alguna clase de historia la imaginería de nuestra ciudad y de los tesoros que esconden nuestras iglesias, desde el retablo de Berruguete de Santiago hasta las últimas obras de los Dubé para Cáceres, guardamos toda una serie de joyas de incalculable valor que muchas veces no son apreciadas o conocidas por los propios cacereños. Pero ahora mismo lo más conveniente es poner en marcha este proyecto e ir puliéndolo año a año.















